ESTO ES LO QUE PASA CUANDO DESVINCULAN LA SUBIDA SALARIAL DE LA INFLACIÓN
Mientras en el todo el mundo y en Europa en particular se suceden huelgas y marchas, en el estado español hace prácticamente 15 años que no se convoca una huelga general. Y en todo este tiempo CCOO y UGT han tragado con su firma favorable con, por ejemplo:
- Desvincular la subida salarial de la inflación, del crecimiento del IPC.
- Establecer unas subidas salariales por debajo de la inflación, de tal modo que los trabajadores paguemos la subida de ésta.
- Dar herramientas a los empresarios para interceptar, incluso, las ridículas e insuficientes subidas salariales suscritas con la compensación/absorción.
- Liquidar los sistemas de clasificación profesional basados en categorías y sustituirlos por sistemas basados en grupos profesionales que introducen ambigüedad, facilitando a los empresarios no reconocer el trabajo desempeñado por los trabajadores y, por tanto, penalizarles salarialmente con ese no reconocimiento.
- Establecer en los convenios periodos de prueba abusivos que han convertido a los contratos indefinidos en dicho periodo en los nuevos contratos temporales con despido libre y gratuito.
Esto que hemos enumerado se puede constatar en los sucesivos convenios sectoriales y de empresa que se están firmando. El pasado día 29 de septiembre se podía leer en la prensa lo siguiente con respecto del IPC adelantado de septiembre de 2026:

Esto quiere decir que la inflación acumulada en lo que va de año se sitúa en el 4,9%, según el dato adelantado por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Hay que recordar que la subida salarial media pactada para el año 2026 en el estado español ha ascendido al 3%. Una subida salarial ficticia que, en términos de masa salarial, es falaz en tanto que los sindicatos firmantes – CCOO y UGT – otorgan a los empresarios herramientas para que ni tan siquiera suban ese porcentaje los salarios como son las cláusulas de compensación/absorción o la posibilidad de descolgarse de los convenios.
Así pues, este año 2026 será otro año de pérdida de poder adquisitivo para la clase obrera, de descenso de nuestros salarios reales.
Esta es la consecuencia de un modelo sindical diseñado por la burguesía para simular una falsa democracia en los centros de trabajo, la cual no existe, donde supuestamente los trabajadores tienen capacidad para negociar sus condiciones económicas y laborales. Sin embargo, el principio que rige en esta sociedad es la lucha de clases y, en consecuencia, la capacidad que tiene la clase obrera para imponer las condiciones que necesitamos los trabajadores pasan por la acumulación de fuerza, por la construcción de un sindicato unitario que abarque a toda la clase obrera y donde impere la democracia obrera porque sea la construcción de la propia clase obrera, totalmente independiente del estado de los empresarios, de los capitalistas. Sin fuerza propia de la clase obrera, seguiremos estando a merced de los empresarios y sus títeres.
Hoy los sindicatos de la Patronal CCOO-UGT son herramientas fundamentales de los empresarios y su estado para que se aplique a rajatabla la política de los empresarios, esto es, que los salarios reales sean los que paguen la inflación, que la clase obrera sea la que pague la inflación y los empresarios se enriquezcan más. La desvinculación de los salarios del IPC es una de las fórmulas empleada para acrecentar la desigualdad social, para que los empresarios sean más ricos a costa de la pobreza de la clase obrera.
¡Solo con la construcción de una fuerza los obreros podemos cambiar esto!
¡Solo los trabajadores organizados y movilizados podemos cambiar esto!
¡Solo desde la participación activa de los trabajadores se pueden mejorar nuestras condiciones de vida!
¡Construyamos la fuerza obrera que permita a la clase obrera avanzar y vivir dignamente!
¡Afíliate y fortalece la Unión Sindical de Clase (U.S.C.)!

